Gonzalo Muñoz del Campo (Pac)

Gonzalo Muñoz del Campo (Pac)

Banda de rock Vanal. De izquierda a derecha Gonzalo Muñoz del Campo (Pac), guitarra Maximiliano
Jagniaux, batería Víctor Hernández e invitado Hugo Vera Miranda.
El ángel de Puerto Natales.
"inmaculada decepción"



Es que no te lo podías imaginar. Un lugar tranquilo. No lo era tanto. Un lugar seguro. No lo era tanto. Un lugar magnífico. Y de repente nada. Toda la mierda del mundo concentrada a una cuadra del cuartel policial. A una cuadra de la gobernación. A una cuadra del municipio. A una cuadra del infierno. En el mismísimo infierno. La furia desatada. Incomprensible. Y le tocó a mi amigo. Le pudo haber tocado a cualquiera. Pero le tocó a él. Al mejor de la aldea. El ser más puro del planeta. El líder de una banda de rock. El chico que cuando perdía su equipo salía llorando de casa. El chico que durmió cien veces en Libertad 200. El chico que mirando el amanecer decía que la vida era hermosa. El chico que mientras mi madre agonizaba en el hospital de Puerto Natales, se presentaba a las tres de la mañana con café y empanadas. El chico que amaba a sus padres, a sus amigos y al Liverpool.

Y le tocó. Fue en la madrugada del maldito 8 de julio del 2017. Fue un descuido de dios. Seguramente dios estaba de franco, lo mismo que dos carabineros. También un guardia civil. Y le rompieron el cráneo y la vida. Y nos rompieron la vida a sus amigos. Aún hoy, no paro de llorar. No paramos de llorar. Lloraremos hasta el último día. Acto injustificable y bestial. Tres machos alfa premunidos de una furia desatada, nos quitaron del medio a nuestro hijo, hermano y amigo. Y todo el clamor del mundo pidiendo justicia. Reparación. Justicia. Justicia. Justicia. Señora Justicia, si usted realmente existe, denos algo de su elixir. Y a la vida una explicación. Seguro que no la hay. No puede haberla. No la habrá.

Fue a una cuadra del cuartel policial. Mientras mi amigo Gonzalo Muñoz del Campo agoniza en el hospital de Punta Arenas, el comisario que lidera a sus subordinados, que debería protegernos, sigue estando allí. La vida tal cual. No ha pasado nada. Sigue estando allí. Aunque algo ha cambiado. Veo más carabineros en las calles. Seguramente lo hace para seguir protegiéndonos. ¡Vaya mierda!

5 comentarios:

Anónimo dijo...
16:14
 

bravo !! mis esperanzas deposito a que Gonzalo no nos deje, tenga una recuperación plena y sin secuelas .....y vaya ironia que los que no tengan que proteger sean los estos bastardos con placas, lastima es lo que me da la institucion de carabineros de chile "pobres weones" que siempre se lavan la mano unos con otros para encubrir a sus compañeros .... maldita mafia.

Anónimo dijo...
17:07
 

Muy lindas y sinceras palabras, #aguantepac

Anónimo dijo...
01:53
 

Tanto Dolor.
Un abrazo querido Hugo.






Anónimo dijo...
13:15
 

Hoy la violencia en Chile es ejercida por quienes nos dirigen o nos "protegen". Los que realizan actos deshonestos y quienes los encubren o permanecen callados. Avalado por politicos y autoridades corruptas que no asumen sus responsabilidades ciudadanas y permanecen al margen de los sucesos. El horror es que continuen en sus cargos gozando de buena salud.

Lo lamento mucho. Es muy injusto.
Un saludo y todo mi ánimo.